Tomàs es una persona como muchas otras y tiene una pobre opinión de sí mismo. La vida le ha hecho sufrir y está convencido de no tener en su mano los instrumentos que necesita para cambiarla. Sin embargo, una noche se ve proyectado a un lugar desconocido que vuelve a encender en él la chispa de ilusión que languidece en todos los seres humanos. Inicia así un viaje simbólico y espiritual en el que, a través de una serie de encuentros y de pruebas, recuperará la confianza en su talento y la capacidad de amar, primero a sí mismo y luego a los demás.
Ficha técnica